Te doy permiso para que vuelvas a mentirme en la cara.
Te doy permiso para que vuelvas a intentarlo; a venir como si nada.
A que tu hermoso cuello caiga de nuevo en mi boca, sientas que soy más que un juego tuyo, que no ha habido otro igual para ti. Que a veces vemos la vida tan de a reglas, tan culta y decente, sin saber que ser indecente a veces es perfecto. Que el mundo se nos va a ir un día, y morir con arrepentimientos en el pecho sería doloroso, y que mejor es irse sabiendo que hicimos lo que queríamos hacer; malo o bueno.
Porque no es el mundo quien me dirá que hacer, y si fuiste mala, seremos malos juntos, pero seremos lo que queremos ser, seamos y no sintamos, pero hagamos. Qué va lo que sintamos, queremos.
Te doy permiso a que vuelvas como si nada, y que vengas a hacer todo conmigo.
Te doy permiso a que vengas a hacer lo que buscas, y me dejes hacer lo que yo.
Terminemos con esto, al fin y al cabo solo es tentación.
Ahí es cuando me iré y antes de eso te diré que me encantó jugar contigo también. Que fuiste el juego más bonito; el juego que me faltó para saber que la vida no es un juego, pero se puede jugar de vez en cuando.


Comentarios
Publicar un comentario